La magistrada porteña sobreseyó a un menor de 14 años y quedó bajo la lupa. Su antecedente en la causa del playero agredido y sus polémicas definiciones sobre la justicia.
La jueza Laura Beatriz De Marinis, titular del Juzgado Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas N° 3 de la Ciudad de Buenos Aires, quedó en el centro de la controversia tras dictar un fallo en el que declaró la inconstitucionalidad de un artículo clave del nuevo Régimen Penal Juvenil y sobreseyó a un adolescente de 14 años acusado de intento de robo.
Sin embargo, no es la primera vez que la magistrada adopta una resolución de alto impacto social.
El 28 de diciembre de 2023, a solo 11 días de haber jurado en su cargo ante el Tribunal Superior de Justicia porteño, De Marinis benefició al joven condenado a 4 años y 6 meses de prisión por la brutal agresión a Arturo López, el playero del garaje de Monserrat atacado en noviembre de 2021.
En esa oportunidad, la jueza le dejó sin efecto la prisión domiciliaria al atacante, reemplazándola por una tobillera electrónica y la prohibición de salir del país.
La medida generó la indignación de la familia de la víctima, quien sufrió secuelas permanentes y un grave deterioro en su salud.
De Marinis inició su trayectoria en la Justicia en 2006, previo a graduarse como abogada, y ocupó diversos roles dentro del Ministerio Público Fiscal y de la Defensa.
Desde 2017 hasta su asunción como jueza, se desempeñó como Prosecretaria de Cámara Letrada en la Secretaría Letrada de Intervención Penal Juvenil.
En marzo de 2023 se presentó al concurso de oposición y antecedentes que la llevó al frente del juzgado que hoy encabeza.
Sus posturas respecto al derecho penal y su visión del rol judicial quedaron expuestas de manera pública.
Durante una entrevista en un programa de streaming, la magistrada eligió presentarse con la canción “No hay héroes” de Lali y citó el verso “a veces el malo no siempre paga, y a veces no es justo nada” para reflexionar sobre los límites de la ley y de la labor de los magistrados.
En esa misma intervención, rememoró su paso por el voluntariado en el barrio 1-11-14 y cuestionó si el ejercicio del derecho debe enfocar a los sectores postergados.
Asimismo, respecto a las reformas al Régimen Penal Juvenil y la baja en la edad de imputabilidad, advirtió que la normativa terminará judicializando conflictos escolares e incorporará a más adolescentes de clase media y media alta a los estrados judiciales.
