La comunidad de Rufino continúa movilizada y acompañando el dolor de una familia que exige respuestas definitivas. A meses del trágico crimen de Guadalupe Belén Montoya, la adolescente de 17 años hallada sin vida el pasado 31 de marzo, el clamor por justicia no pierde fuerza en las calles de la localidad santafesina.

El resumen del caso: de un presunto suicidio a la hipótesis de femicidio
El hecho fue descubierto en el interior de una vivienda precaria ubicada en la calle Eva Perón al 1100. Inicialmente, las primeras informaciones policiales sugirieron la hipótesis de una autolesión. Sin embargo, la intervención de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y los peritajes forenses ordenados por el Ministerio Público de la Acusación (MPA) dieron un giro drástico a la causa.

Las marcas corporales de la víctima y la misteriosa desaparición de su teléfono celular en la escena desactivaron la teoría del suicidio. En su lugar, los fiscales confirmaron que se trataba de un homicidio consumado en un claro contexto de violencia de género.

El principal sospechoso es su novio, un adolescente también de 17 años. Según la reconstrucción de la fiscalía, el crimen se habría perpetrado entre las 11:30 y las 13:30 horas. Tras el hecho, el presunto femicida huyó hacia la provincia de Buenos Aires, siendo capturado días después en la localidad de Trenque Lauquen.

El estado de la causa judicial
Debido a la edad del imputado, la causa es tramitada por la fiscal Marianela Montemarani, de la Unidad de Responsabilidad Penal Adolescente de la Fiscalía Regional 3. El joven fue imputado formalmente por el delito de homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio).

Actualmente, el acusado cumple una medida cautelar preventiva de 90 días en un instituto socioeducativo de puertas cerradas en la ciudad de Rosario. El juez de la causa convalidó la restricción de la libertad ante los evidentes peligros procesales y el antecedente de fuga del implicado. Mientras tanto, la investigación sigue abierta bajo distintas líneas probatorias y análisis de material tecnológico.

“La familia necesita apoyo y respeto”
La respuesta social en Rufino evocó las fibras más sensibles de una ciudad trágicamente marcada por el femicidio de Chiara Páez en 2015. Organizadas por colectivos locales como Mujeres Autoconvocadas de Rufino, masivas marchas recorrieron la Plaza Sarmiento para visibilizar el dolor de los allegados de Guadalupe.

Las movilizaciones contaron con la presencia de Verónica Camargo, madre de Chiara Páez, quien se transformó en un pilar de apoyo para el entorno de la víctima. Durante los reclamos, Camargo enfatizó: “La familia necesita todo nuestro apoyo y respeto”. A su vez, los allegados de Guadalupe reiteraron el pedido a los vecinos del barrio para aportar cualquier registro de cámaras de seguridad o testimonio clave que logre consolidar la acusación penal definitiva. El pedido de justicia sigue resonando con fuerza, con el firme objetivo de erradicar la violencia y evitar el olvido de Guadalupe.

Si deseás conocer más sobre las repercusiones locales, decime si preferís que busquemos:

Los detalles del acto central de Ni Una Menos en Rufino donde se homenajeó a Guadalupe.El avance del peritaje sobre los teléfonos celulares secuestrados en la causa.

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