El abogado Rodrigo Mazzuchini aseguró que no está probado que su defendido estuviera al volante al momento del siniestro que dejó cuatro muertos y una adolescente gravemente herida. “No hay constatación que permita decir cómo fue la mecánica del accidente”, indicó.
La investigación por el trágico siniestro vial ocurrido el fin de semana sobre la Ruta Provincial 26, a la salida de un boliche en Casilda, sumó un giro inesperado. En la antesala de la audiencia imputativa, el abogado defensor Rodrigo Mazzuchini afirmó que, hasta el momento, “no hay ninguna constatación que permita decir cómo fue la mecánica o dinámica del accidente” y aseguró que tampoco puede afirmarse de manera concluyente que su defendido -que está detenido- fuera quien conducía el Peugeot 208 que despistó y volcó, provocando la muerte de cuatro jóvenes.
El fiscal Emiliano Ehret imputará al joven de 20 años por los delitos de homicidio culposo agravado por la cantidad de víctimas, conducción imprudente, negligente y antirreglamentaria. Sin embargo, Mazzuchini sostuvo que esa atribución responde por ahora a “una hipótesis de trabajo del Ministerio Público”. “De las actuaciones que me remitió gentilmente el fiscal no surge eso, porque nadie fue testigo presencial del accidente”, explicó.
El letrado remarcó que la falta de testigos directos y de pericias concluyentes impide establecer quién estaba al volante al momento del vuelco. “Ni siquiera sabemos si se estaba conduciendo de manera antirreglamentaria, imprudente o negligente. No tenemos tampoco un informe técnico aún. Esto es muy reciente”, señaló. Y agregó: “No se puede afirmar de manera concluyente que manejara”.
Mazzuchini también reveló que el automóvil siniestrado no pertenecía a su defendido, sino a uno de los jóvenes fallecidos. “Era de un muchacho que lamentablemente murió. No era de él el vehículo. Por eso no es tan fácil aseverar que conducía la persona que sobrevivió”, indicó. Según explicó, todos los ocupantes fueron despedidos del habitáculo, incluido el joven acusado, lo que dificulta reconstruir la ubicación de cada uno dentro del vehículo.
Consultado sobre las versiones que hablan de una posible participación de otro vehículo, el abogado confirmó que existe el testimonio de una persona que observó dos autos en la zona. “Un testigo dijo que vio un vehículo azul y el otro, que sería el siniestrado. Pero todavía no están las pericias, por lo que no se puede asegurar absolutamente nada”, aclaró.
Respecto de la posibilidad de que el conductor hubiera circulado a alta velocidad o bajo los efectos del alcohol, el defensor pidió cautela. “Es absolutamente posible, pero todavía tampoco tengo un informe toxicológico. Igualmente, la alta velocidad y el alcohol no implican necesariamente un delito. Hay que determinar primero si esas circunstancias generaron el accidente”, sostuvo.
Mazzuchini confirmó además que todavía no pudo entrevistarse personalmente con su defendido, ya que permanecía internado hasta hace pocas horas. “Me estoy manejando exclusivamente con la información oficial que me remitió el fiscal. Me voy a entrevistar con él ahora”, explicó.
En cuanto a los antecedentes del joven, el abogado evitó profundizar, aunque reconoció que otro defensor del estudio jurídico lo había asistido anteriormente en una causa vinculada a la tenencia de armas. “No quiero dar una opinión que después sea controvertida. Es la referencia que tengo”, afirmó.
El defensor confirmó que el grupo había asistido a un boliche antes del accidente. “Eso sí me consta. Incluso hay otras personas que los habían visto allí. No hay dudas de esa situación”, indicó.
La audiencia imputativa se desarrollará en los nuevos Tribunales de Casilda, donde el fiscal expondrá las pruebas reunidas hasta el momento para sostener la acusación. Será allí donde se conocerán los elementos que, según la Fiscalía, permiten atribuirle la conducción del vehículo al joven de 20 años.
El vuelco ocurrido sobre la Ruta Provincial 26 dejó un saldo devastador: murieron cuatro jóvenes mientras que Mora, una adolescente de 17 años, permanece internada en terapia intensiva en el Hospital Centenario de Rosario, donde lucha por su vida y afronta una compleja recuperación.
Las declaraciones de la defensa abren un nuevo foco de discusión en una causa marcada por el dolor de las familias y la conmoción social. Mientras la Fiscalía sostiene la imputación contra el único sobreviviente que viajaba en el automóvil, la estrategia defensiva apunta a cuestionar uno de los aspectos centrales de la investigación: la identificación del conductor al momento del fatal accidente.
