El grupo proteccionista de Venado Tuerto “Patita Felices” expresó su indignación por la resolución vinculada a un caso de maltrato animal. Cuestionó la proporcionalidad de la sanción, pidió controles sobre las medidas impuestas y reclamó mayor compromiso institucional frente a las denuncias.

El caso de Pluto volvió a generar indignación en Venado Tuerto. El grupo proteccionista Patitas Felices VT publicó un duro comunicado en el que cuestionó la respuesta judicial ante el maltrato que habría sufrido el animal y reclamó explicaciones a las autoridades intervinientes, con especial énfasis en una multa de $10.000 que, según la información difundida por la organización, se habría establecido en el marco de las actuaciones.

La agrupación consideró que el monto de la sanción resulta insuficiente frente a la gravedad de los hechos denunciados y advirtió sobre la necesidad de que las medidas judiciales tengan un efecto concreto en la prevención de nuevos casos.

“Pluto merece justicia. El maltrato animal no puede salir barato”, expresaron desde Patitas Felices, al tiempo que insistieron en que la protección animal debe ser abordada con la seriedad que corresponde.

Cómo fue el caso de Pluto
Según el comunicado de la organización, Pluto habría atravesado un prolongado período de abandono y falta de cuidados. El animal presentaba signos de desnutrición, dermatitis grave, lesiones en la piel y parasitosis, entre otras afecciones compatibles con un cuadro de descuido.

La situación requirió una denuncia y la intervención correspondiente para retirar al perro de ese entorno y resguardar su vida.

Desde Patitas Felices remarcaron que no se trataba de un simple incumplimiento, sino del sufrimiento de un ser vivo que dependía de las personas para recibir alimento, atención veterinaria y protección.

“Pluto no era un objeto. No era un mueble, una mesa ni un zapato. Pluto era un ser sintiente”, señalaron en el texto, donde también reclamaron mayor responsabilidad social frente a situaciones de maltrato animal.

El cuestionamiento por la multa de $10.000
Uno de los puntos que generó mayor malestar en la agrupación fue el monto de la multa que, de acuerdo con la información difundida sobre el caso, se habría establecido en $10.000.

Para los proteccionistas, la cifra no guarda proporción con la gravedad de lo denunciado ni con los costos que implica alimentar, atender y recuperar a un animal en malas condiciones.

En ese sentido, compararon la sanción con los gastos habituales de una consulta veterinaria, medicamentos antiparasitarios, vacunas y alimento, y plantearon interrogantes sobre su capacidad para prevenir futuras situaciones de maltrato.

“¿Qué efecto preventivo puede tener una multa que parece insignificante frente a los costos reales de cuidar y recuperar a un animal?”, cuestionaron.

La organización aclaró que su reclamo no apunta a una respuesta basada en la venganza, sino a la aplicación de sanciones adecuadas, medidas eficaces y mecanismos que permitan evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.

Tres años de reclamos y preocupación por otras denuncias
El comunicado también expone un malestar más amplio con la respuesta institucional ante las denuncias de maltrato animal en la ciudad.

Desde Patitas Felices afirmaron que llevan aproximadamente tres años manifestando su preocupación por situaciones que, según sostienen, no siempre reciben respuestas satisfactorias. Mencionaron demoras, falta de información y dudas sobre el cumplimiento efectivo de determinadas medidas.

La agrupación aclaró que no pretende restar importancia a delitos como el narcotráfico, los robos o la violencia de género, pero sostuvo que la existencia de otras problemáticas graves no debería justificar que el maltrato animal quede relegado.

Además, recordó otros casos que generaron preocupación en Venado Tuerto, entre ellos el de un perro encontrado con vida en un volquete y el denominado caso CARO. También mencionó la situación identificada como JAIME, sobre la que manifestó inquietudes respecto de la continuidad de las medidas que, según indicó, se habían dispuesto.

En este contexto, los proteccionistas plantearon una serie de preguntas sobre los mecanismos de seguimiento, la verificación del cumplimiento de las obligaciones y las consecuencias cuando las medidas quedan inconclusas.

Pedido de explicaciones a las autoridades
Patitas Felices dirigió públicamente su reclamo a la jueza penal A. Cavallero y a los fiscales Larisa Barucca, Iván Raposso y F. Peña, en relación con las actuaciones y decisiones que correspondan a cada uno.

Entre los puntos sobre los que solicitó explicaciones se encuentran los fundamentos considerados para establecer la sanción, los mecanismos de control para garantizar el cumplimiento de las obligaciones y las características del servicio comunitario mencionado en el caso.

También reclamó información pública sobre el seguimiento de las actuaciones y de otras denuncias pendientes, dentro de los límites legales de confidencialidad.

Otro de los aspectos planteados fue la modalidad virtual de determinadas instancias, respecto de la cual la agrupación pidió conocer los fundamentos de su autorización y las garantías previstas para el procedimiento.

La organización aclaró que no sostiene que una audiencia virtual constituya por sí misma un privilegio indebido, sino que reclama transparencia y criterios claros en las decisiones judiciales.

“No pedimos venganza. Pedimos responsabilidad”
En el tramo final del comunicado, Patitas Felices insistió en que el caso de Pluto no debe quedar reducido a un expediente judicial y reclamó que el sufrimiento animal no sea minimizado.

También pidió evitar los hostigamientos y las condenas por asociación, aunque sostuvo que la sociedad debe reflexionar sobre la responsabilidad que implica convivir con animales y actuar frente a situaciones de maltrato.

“Queremos una justicia seria, coherente, transparente y comprometida con la prevención”, expresaron.

El grupo cerró su publicación con un mensaje contundente: continuará reclamando que las denuncias sean investigadas, que las sanciones resulten proporcionales y que las medidas dispuestas se cumplan de manera efectiva.

El reclamo de Patitas Felices vuelve a poner en el centro del debate la protección animal en Venado Tuerto y una pregunta que atraviesa todo el caso: qué consecuencias concretas deben afrontar quienes maltratan a un animal y cómo garantizar que las decisiones judiciales contribuyan a prevenir nuevos hechos.

La publicacion completa de Patitas Felices: https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=pfbid02Pox56qdp8DJP1noiyEnGo5GZ5GXfgPV64UgzVmocjedfZhEyw7miXhUUjuj8DPN4l&id=61550259367818

Nota editorial: La información sobre la sanción, los antecedentes y las actuaciones judiciales se atribuye al comunicado de Patitas Felices. El texto no incluye una respuesta de las autoridades mencionadas ni documentación judicial que permita corroborar de manera independiente los detalles de la resolución.

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