La campaña para que Fran, un niño de Venado Tuerto con parálisis cerebral y epilepsia refractaria, pudiera acceder a un tratamiento en México finalmente alcanzó el objetivo. Se reunieron los 37.000 dólares necesarios. Detrás de esa cifra hay una historia mucho más grande: la de una comunidad entera que decidió no mirar para otro lado.
Durante mucho tiempo, 37.000 dólares parecían una montaña imposible de escalar. Eran alrededor de 57 millones de pesos y representaban el costo del tratamiento que Fran necesitaba para viajar a México y tener una nueva oportunidad.
Pero la historia comenzó a cambiar cuando una ciudad y muchísimas personas decidieron caminar junto a él.
La presidenta de la ONG Imagina: un mundo mejor, Patricia Bertrán, compartió la enorme noticia y resumió en pocas palabras lo que significa haber llegado hasta acá: “Hoy estamos acá… con la misión cumplida”.
Y ese momento tuvo lágrimas, abrazos y una felicidad difícil de explicar.
En el video compartido por Bertrán aparecen ella y Gise, la mamá de Fran, abrazándose y saltando de alegría al enterarse de que finalmente se había alcanzado el dinero necesario.
No fue solamente una cifra.
Fueron miles de pequeños gestos que, juntos, terminaron haciendo posible lo que alguna vez parecía inalcanzable.
Una persona donó. Otra compartió. Alguien organizó un evento. Un comercio colaboró. Una institución abrió sus puertas. Un amigo insistió. Alguien aportó su tiempo.
Cada gesto fue un escalón.
Y entre todos, construyeron el camino que ahora llevará a Fran hasta México.
“Una comunidad entera, miles de corazones, decidieron amar a Fran y su historia”, expresó Patricia, visiblemente emocionada.
La frase resume el verdadero valor de esta campaña: detrás de los 37.000 dólares hay una enorme demostración de solidaridad. Una muestra de que cuando muchas personas se unen por una misma causa, aquello que parece imposible puede empezar a hacerse realidad.
Fran ahora tiene su tratamiento al alcance de la mano.
Su familia podrá comenzar a preparar el viaje con una emoción que seguramente será imposible de poner en palabras. Y Venado Tuerto podrá decir que, una vez más, cuando uno de los suyos necesitó ayuda, hubo miles dispuestos a tenderle la mano.
Desde la ONG Imagina celebraron la noticia con un enorme agradecimiento a todos los que fueron parte.
“Simplemente GRACIASSSSSSS”, escribió Patricia.
Porque esta vez no ganó una persona.
Ganó la solidaridad. Ganó la esperanza. Ganó Fran.
Y detrás de cada dólar reunido, de cada peso aportado y de cada mensaje compartido, quedó una certeza que atraviesa toda esta historia:
Imagina… un mundo mejor es posible.
