El Espacio Comunitario “Manos a la Tierra”, ubicado en la intersección de Pellegrini y Azcuénaga, se convirtió en el epicentro de una emotiva y concurrida jornada de agradecimiento. Vecinos de toda la ciudad y la región se congregaron con sus equipos de mate y mantas para celebrar una nueva edición del Día de la Pachamama. El evento fue coordinado en conjunto por el Gobierno de Venado Tuerto, la Subsecretaría de Vecinales y la Vecinal Barrio Centro II.
El corazón de la celebración: la corpachada
El momento más místico e introspectivo de la tarde se vivió durante la Ceremonia Central de la Pachamama. La misma estuvo guiada por Zaida Mamani, quien orientó a los presentes en el ritual del sahumado y en la tradicional “corpachada”. Uno a uno, los asistentes se acercaron al pozo ritual para entregar sus ofrendas comunitarias de alimentos, semillas y bebidas, devolviéndole simbólicamente a la Madre Tierra un poco de lo que ella nos brinda.
Estaciones educativas y feria sustentable
Durante toda la tarde, las familias recorrieron un innovador Espacio Educativo integrado por cinco estaciones temáticas enfocadas en el cuidado de la “casa común”:
- Pachamama: Origen y significado de la Madre Tierra.
- Wiphala: El emblema y los valores de los pueblos andinos.
- Del residuo al abono: Talleres prácticos sobre el proceso de compostaje.
- Leemos para cuidar la tierra: Lecturas de concientización y pequeños hábitos.
- Corredor ecológico: Preservación e importancia de las mariposas monarcas.
En paralelo, un nutrido paseo de emprendedores locales ofreció productos sustentables de triple impacto, promoviendo el consumo responsable y la ecología circular.
Música, danza y lenguas nativas
El escenario principal se llenó de sonidos tradicionales con la presentación del cantautor Jorge Pereyra y el despliegue del Cuerpo Folclórico Municipal. El broche de oro de la propuesta artística estuvo a cargo del Coro Quechua “Misk’iy Takiy”, llegado especialmente desde Rosario. Con sus potentes interpretaciones, emocionaron al público y reforzaron el compromiso de mantener viva la memoria de las lenguas ancestrales de nuestra región.
