El exbase de la Selección Argentina habló en un programa de básquet en España y recordó su explosivo paso por Olimpia de Venado Tuerto. Llegó como un jugador de cantera, terminó siendo protagonista de un equipo que lo ganó todo y despertó el interés del gigante español.
Lucas Victoriano volvió a hablar de una etapa fundamental de su carrera y, esta vez, lo hizo desde España, donde recordó con particular emoción su paso por Olimpia de Venado Tuerto, el club que significó el trampolín hacia una de las instituciones más importantes del básquet europeo: el Real Madrid.
Durante una entrevista en un programa especializado en básquet, Victoriano fue consultado justamente por aquel recorrido que lo llevó desde Venado Tuerto hasta el poderoso conjunto madrileño.
“Olimpia es tu paso previo al Madrid”, le plantearon. Y el exjugador respondió con una sonrisa: “Sí”.
Pero lo que vino después fue el recuerdo de una historia que, incluso con el paso de los años, todavía resulta difícil de explicar.
“Habría que preguntar al Madrid, porque yo no sé explicarlo muy bien”, reconoció Victoriano cuando le preguntaron cómo había hecho un jugador surgido en el básquet argentino para llamar la atención del Real Madrid.
Y enseguida resumió aquel momento con una frase contundente: “Fue muy rápido todo”.
Llegó como uno más y terminó siendo protagonista
Victoriano contó que su llegada a Venado Tuerto no tuvo, en principio, nada de extraordinario.
“Yo llegué ahí a Venado Tuerto como un reclutado más, como un hombre de cantera”, recordó.
Pero la oportunidad apareció rápidamente.
El base titular se lesiona y quien ocupaba el segundo lugar pasó a ser el primero. Entonces, el cuerpo técnico decidió apostar por aquel joven tucumano.
“Me ponen a mí”, relató.
La respuesta dentro de la cancha fue inmediata. Victoriano tuvo un gran rendimiento y el equipo terminó siendo subcampeón. Pero más allá del resultado, aquella serie le permitió demostrar una personalidad que, según él mismo recordó, ya llevaba incorporada desde sus primeros años.
“Jugué la final, tenía mucha personalidad”, explicó.
Y para graficarlo utilizó una comparación tan llamativa como contundente: recordó que anteriormente había jugado en Tucumán, donde “te pegaban piñas, te tiraban petardos”.
Por eso, según su propia mirada, la presión no era un problema.
“No estaba presionado para nada”, aseguró.
“Venado Tuerto era los Balcanes”
Uno de los momentos más particulares del relato llegó cuando Victoriano describió lo que significaba jugar en aquella época en Venado Tuerto.
“Venado Tuerto era… los Balcanes en los 80”, lanzó entre risas.
La frase refleja la intensidad con la que se vivía el básquet en la ciudad y también ayuda a entender el carácter que el jugador fue construyendo durante esos años.
“Mi personalidad era hecha pa’lante”, sostuvo.
Y esa personalidad terminó siendo determinante.
Su rendimiento sorprendió a la dirigencia de Olimpia, que rápidamente tomó una decisión: ofrecerle un contrato para continuar en el plantel.
“Me proponen un contrato para quedarme de segundo base”, recordó.
Una dupla de bases jóvenes que terminó haciendo historia
Para acompañarlo llegó Alejandro Montekia, otro joven base que posteriormente también tendría un vínculo con el básquet español.
“Éramos dos bases jóvenes que, la verdad, jugaban muy bien”, recordó Victoriano.
Y aquella apuesta terminó funcionando de manera extraordinaria.
Olimpia armó un equipo que, según el propio Victoriano, jugaba un básquet adelantado para su época y que terminó transformándose en una verdadera máquina competitiva.
“El equipo se jugó espectacular, ganamos todo”, afirmó.
En su recuerdo aparecen dos de los grandes logros de aquella etapa: el título de la Liga Nacional y la Liga Sudamericana.
Además, destacó un dato que muestra la fortaleza que tenía aquel equipo jugando en su casa:
“No perdimos ningún partido de local”.
El básquet de Olimpia que se adelantó a su tiempo
Victoriano también explicó que aquel equipo tenía características tácticas que, en su opinión, se parecían mucho al básquet que se juega actualmente.
“Era un equipo que jugaba más o menos como se juega ahora, con cinco jugadores abiertos”, señaló.
Y explicó algunos de los conceptos ofensivos que utilizaba aquel conjunto: el pivote salía hacia afuera para lanzar y los jugadores de las posiciones tres y cuatro podían jugar de espaldas al aro.
Para Victoriano, aquella forma de jugar fue otra de las claves que hicieron especial a aquel Olimpia.
Pero mientras el equipo hacía historia dentro de la cancha, afuera comenzaba a gestarse algo todavía más grande.
Un joven base que había llegado a Venado Tuerto como un jugador de cantera se había convertido en una de las figuras de un equipo campeón.
Y ese crecimiento no pasó inadvertido.
El Real Madrid puso sus ojos en él.
Así comenzó el camino que llevaría a Lucas Victoriano desde las noches calientes del básquet de Venado Tuerto hasta el gigante español, convirtiendo a Olimpia en una estación decisiva en la carrera de uno de los grandes bases argentinos de aquella generación.
Una historia que, muchos años después, el propio protagonista todavía mira con cierta incredulidad.
Porque cuando le preguntan cómo hizo un jugador de Olimpia de Venado Tuerto para terminar siendo fichado por el Real Madrid, Victoriano todavía tiene una respuesta tan sencilla como sincera:
“Habría que preguntar al Madrid, porque yo no sé explicarlo muy bien”.
