Un vecino de Venado Tuerto hizo pública la historia de José, un hombre ciego que desde hace 25 años trabaja en la calle y que asegura que no quiere limosnas, sino una oportunidad laboral. Según relató, desde 2024 intenta comunicarse con el intendente Leonel Chiarella sin obtener una respuesta.
La historia de José volvió a hacerse visible en las últimas horas a partir del relato de Juan Carlos Bertram, vecino de Venado Tuerto, quien decidió contar públicamente su situación y poner sobre la mesa un pedido tan sencillo como profundo: José quiere trabajar.
Bertram explicó que conoce a José desde hace aproximadamente 30 años, cuando era joven y pasaba por su casa acompañado por un perro para pedir permiso para utilizar el baño.
Actualmente, José está próximo a cumplir 41 años —el 19 de octubre— y lleva alrededor de 25 años trabajando en la calle.
Durante mucho tiempo tuvo como lugar habitual la zona de la Cooperativa Eléctrica, pero debido a las reformas que se están realizando allí, en estos días no puede desarrollar su actividad en ese sitio y comenzó a instalarse en inmediaciones de La Anónima.
Según contó Bertram, José vive junto a su madre y tiene una premisa muy clara: no quiere que le regalen nada. Quiere trabajar.
“No quiere limosna. Quiere trabajo”, resumió el vecino al hacer pública la situación.
“Es ciego, pero no inválido”
Uno de los aspectos que más destacó Bertram es que José, pese a ser una persona ciega, tiene capacidad y voluntad para trabajar.
“Él podría. Es muy educado. Es buena persona. Él es ciego, pero no inválido”, expresó.
De acuerdo con el relato, desde el año 2024 José intenta comunicarse con el intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, con el objetivo de encontrar una alternativa laboral, aunque hasta el momento no habría obtenido una respuesta concreta.
La situación llevó a Bertram a realizar una reflexión sobre la presencia de trabajadores municipales en distintos puntos de la ciudad.
“Hoy caminé por el centro de nuestra ciudad y quedé asombrado de la cantidad de personal de tránsito en las esquinas. Dos, tres, de a uno… En casi todas las esquinas. A pie, en moto, en bici”, escribió.
También mencionó a los empleados municipales que diariamente trabajan en el Parque Municipal, destacando que, aunque pueda parecer que son muchos, es positivo que tengan empleo, aportes, obra social y un futuro, además de contribuir al mantenimiento del espacio público.
Y allí planteó el interrogante que atraviesa todo su mensaje:
¿Qué complicación presupuestaria podría representar para una Municipalidad tan generosa darle trabajo a una persona ciega que hace 25 años demuestra que quiere trabajar?
Una oportunidad, no una limosna
El planteo de Bertram busca correr la mirada de la asistencia hacia la inclusión laboral. No habla de regalarle dinero a José ni de convertirlo en objeto de una campaña solidaria.
Habla de darle una oportunidad.
Porque para José, según describe el vecino, tener un trabajo significa mucho más que recibir un ingreso: significa independencia, dignidad, pertenencia y la posibilidad de construir un futuro.
“Ayudar es un privilegio. Para el que se dé cuenta, sacuda sus sentimientos y entienda que su poco es mucho”, sostuvo Bertram.
Y cerró su publicación con una frase que resume el pedido:
“José solamente quiere trabajar. ¿Saben lo que significa y dignifica tener un trabajo?”
La historia quedó planteada. Ahora resta saber si el pedido de este vecino será escuchado y si José finalmente encontrará una oportunidad laboral en Venado Tuerto.
Porque detrás de este reclamo no hay alguien pidiendo que le regalen algo.
Hay una persona que, desde hace 25 años, sale todos los días a trabajar y que solamente está pidiendo que alguien le dé una oportunidad.
