El Gobierno de Venado Tuerto conmemoró en la fecha el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, con un acto oficial que se realizó en la sala 1 “Jorge Luis Borges” del Centro Cultural Municipal, presidido por el Presidente del Concejo Municipal, Juan Ignacio Pellegrini y que contó con la presencia de funcionarios municipales, concejales, legisladores provinciales, representantes de entidades intermedias, veteranos de Malvinas, asociaciones históricas y culturales, colectividades extranjeras, abanderados escolares y de instituciones, vecinos y medios de comunicación.
Las palabras alusivas estuvieron a cargo del secretario de Desarrollo Económico, Luis Viskovic, quien inició su alocución subrayando que “toda conmemoración nos invita a mirar nuestra historia y a preguntarnos qué hacemos, en el presente, con lo que aprendimos de ella. Este 12 de octubre nos reúne para reconocer las distintas raíces que forman nuestra identidad y renovar un compromiso: que cada persona, cada pueblo y cada cultura sean tratados con dignidad y respeto. La historia de América no comenzó en 1492. Este continente ya tenía pueblos, lenguas, conocimientos y formas de organización. Desde esa memoria, queremos pensar la diversidad como una responsabilidad del presente: escuchar otras voces, valorar distintas experiencias y construir una comunidad donde todos tengan un lugar”.
Acto seguido, enumeró a los pueblos originarios que habitaban estas tierras y las huellas que dejaron en el presente, en la necesidad de honrarlos como “un acto de justicia”. Luego evocó el preámbulo constitucional que tutela a “todos los hombres del mundo que quieran habitar suelo argentino” y a las corrientes migratorias y comunidades que se radicaron en el país con sus idiomas, culturas y tradiciones.
Oportunidades para todos
Con eje en la construcción colectiva de una identidad y anclaje en la actualidad socioeconómica, Viskovic aseveró más adelante que “el Estado y el sector privado no son mundos separados, sino socios en un mismo propósito. El Estado puede ordenar, planificar, garantizar servicios y reglas claras. El sector privado puede invertir, innovar, generar empleo y dinamismo. Cuando cada uno hace su parte y se escuchan mutuamente, el resultado es mayor que la suma de las partes. Y ese trabajo conjunto tiene un sentido que va más allá de lo económico: genera oportunidades para todos. Para el joven que busca su primer empleo. Para la familia que quiere emprender. Para el que llegó hace poco y quiere echar raíces. Para el vecino que, con su trabajo, quiere progresar y que sus hijos vivan mejor que él”.
También tuvo un párrafo para la ciudad y su crisol cultural de criollos e inmigrantes: “Venado Tuerto tiene una historia que habla por sí sola de esta diversidad. Mucho antes de que existiera como tal, los pueblos originarios que recorrían estas llanuras y le habían dado nombre. El 26 de abril de 1884, Eduardo Casey, hijo de inmigrantes irlandeses, presentó el trazado del pueblo. Desde sus comienzos, entonces, esta ciudad llevó en su origen la huella de distintas raíces: la originaria, la irlandesa y, enseguida, la de las familias que llegaron desde distintos rincones de Europa y del país para trabajar la tierra y levantar sus casas. Esa historia, hecha de esfuerzo, de trabajo y de convivencia, también es parte de la diversidad que hoy celebramos. Cada familia que eligió echar raíces en Venado contribuyó a construir lo que somos”.
En la misma línea, afirmó que “hay algo que la historia de nuestra ciudad nos enseña con claridad: Venado no se hizo sola, ni la hizo un solo sector. Se hizo con la visión de quienes planificaron un pueblo, con el esfuerzo de las familias que lo poblaron, con el trabajo del productor, del comerciante, del industrial, del docente, del empleado público, del emprendedor. Esa es, quizás, la forma más concreta de vivir la diversidad: reconocer que cada uno aporta algo distinto, y que nadie sobra en la construcción de una comunidad”.
En el tramo final de su discurso, Viskovic sostuvo que “celebrar la diversidad cultural no es mirar al pasado con nostalgia ni con culpa. Es mirar el presente con gratitud y el futuro con responsabilidad. Gratitud, por todos los que hicieron posible el país y la ciudad que tenemos. Y responsabilidad, para que quienes vienen detrás, nuestros hijos y nuestros nietos, encuentren una sociedad más justa, más abierta y más solidaria”. E instó a “que este 12 de octubre nos encuentre, una vez más, comprometidos con una idea simple y poderosa: que en esta tierra hay lugar para todos, y que todos, con nuestras diferencias, somos parte de la misma historia”.
Marchas oficiales y cierre artístico
En el acto se entonaron las estrofas del Himno Nacional y de la Marcha San Lorenzo, interpretadas por la Banda Municipal Cayetano Silva bajo la dirección del maestro Ezequiel Fernández, con el acompañamiento de la cantante Vanesa Rondán y de Valeria Carino en LSA.
El número artístico que marcó el cierre estuvo a cargo de la Compañía Municipal de Danza Contemporánea (CMDC) bajo la dirección de Fernando Mattoso, con coreografía de Jonatan Casco Scozziero, quienes presentaron el cuadro “Zamba para no morir”.
La fecha
El Día del Respeto a la Diversidad Cultural, instituido en 2010 mediante el decreto 1584, promueve el reconocimiento de los pueblos originarios y los derechos humanos, dejando atrás la idea de “conquista” o superioridad étnica, fomentando el diálogo intercultural y el respeto por la pluralidad de identidades.
El marco legal que regula los feriados nacionales en el país es la Ley 27.399 de 2017, la cual mantiene formalmente en su texto la denominación “Día del Respeto a la Diversidad Cultural”
