El cuartel de Bomberos Voluntarios de Firmat difundió un fuerte mensaje luego de un episodio ocurrido cuando una unidad debía salir hacia una emergencia. Según denunciaron, un hombre atravesó su vehículo frente al cuartel para impedir el paso y reclamar por la rapidez con la que los bomberos habían llegado al lugar. Hubo insultos, amenazas y ofrecimientos de agresión física.
“A esto también nos enfrentamos”. Con esa contundente frase, Bomberos Voluntarios de Firmat dieron a conocer una situación que generó preocupación y malestar dentro de la institución.
Según explicaron desde el cuartel, todo ocurrió cuando sonó la alarma y los bomberos comenzaron a dirigirse hacia la institución para responder a una emergencia. En ese contexto, mientras una autobomba debía salir rápidamente, una persona decidió cruzar su vehículo frente a la salida del cuartel, impidiendo deliberadamente el paso.
El motivo del reclamo, de acuerdo con lo informado por los propios bomberos, habría sido que la unidad había llegado “demasiado rápido” ante una situación anterior.
Sin embargo, el episodio no terminó con el reclamo. Desde la institución señalaron que se produjeron insultos, amenazas y hasta ofrecimientos de agresión física hacia los bomberos.
La situación adquiere especial gravedad porque se produjo justamente en un momento en el que una autobomba debía abandonar el cuartel para asistir a una emergencia.
“Cada segundo cuenta”
Desde Bomberos Voluntarios remarcaron que cuando suena una alarma, el tiempo resulta fundamental.
“Mientras alguien espera nuestra llegada en una emergencia, cada segundo cuenta”, señalaron, al advertir que bloquear deliberadamente la salida de una unidad no perjudica solamente a los bomberos, sino principalmente a la persona que se encuentra esperando asistencia.
Los integrantes del cuartel también recordaron que se trata de bomberos voluntarios, quienes ante cada llamado dejan sus familias, trabajos, momentos de descanso o cualquier actividad que estén realizando para acudir al cuartel y brindar ayuda.
“Llegar rápido al cuartel no es una falta. Es exactamente lo que la comunidad espera de nosotros”, expresaron.
Un reclamo sí, una agresión no
Desde la institución reconocieron que cualquier vecino puede tener un reclamo y que existen canales para plantear inquietudes o expresar una disconformidad.
“Podemos entender un reclamo. Podemos escuchar una queja. Lo que no podemos aceptar es que se obstruya una salida de emergencia, se amenace a nuestros integrantes o se intente impedir el cumplimiento de nuestro deber”, enfatizaron.
El mensaje busca poner sobre la mesa una situación que muchas veces queda detrás de las sirenas: los bomberos no solo deben afrontar incendios, accidentes y rescates, sino también situaciones de violencia o incomprensión mientras intentan cumplir con su tarea.
Desde el cuartel cerraron su publicación con una frase que resume la preocupación de los voluntarios:
“Detrás de cada sirena hay alguien esperando ayuda.”
Y agregaron: “Mientras nuestros bomberos salen a ayudar a los demás, también tienen que enfrentarse a esto”.
