Pablo Emanuel Thomas Llanes tenía una orden de captura de la Justicia de Morón y fue reconocido por otros huéspedes del establecimiento donde se alojaba. Está acusado de engañar a varias personas con falsas promesas de tratamientos e insumos médicos y cobrarles importantes sumas de dinero.
Pablo Emanuel Thomas Llanes, el tucumano de 39 años apodado el “Doctor Estafa”, fue capturado en un hotel familiar de Almagro. Tras una intensa persecución judicial por todo el país, su red de engaños —que combinaba falsos títulos de neurocirugía con el robo a familias de niños con enfermedades terminales o parálisis cerebral— llegó a su fin.
El Fin de la Fuga: Reconocido por la Televisión
El calvario de la clandestinidad terminó para Llanes en un modesto hospedaje sobre la avenida Bartolomé Mitre al 4300, en Capital Federal. No fue un megaoperativo de inteligencia lo que lo entregó, sino el hartazgo social.
La encargada del establecimiento y varios huéspedes estaban mirando el noticiero. La pantalla de televisión mostraba el rostro del estafador serial más buscado del momento. Al cruzar la mirada con el pasajero de la habitación contigua, no hubo dudas: era él. Un llamado desesperado a los servicios de emergencia alertó a la Policía de la Ciudad. Minutos después, los uniformados le colocaban las esposas. Sobre su cabeza pesaba una orden de captura activa emitida en Ituzaingó por la fiscal María Alejandra Bonini.
Un Esquema Perverso: “Dr. Lucas Miciones” y otras identidades
El modus operandi de Llanes calaba hondo en el dolor humano. Utilizaba nombres de médicos reales o inventaba prestigiosos cargos, como el de “jefe de Neurocirugía del Hospital Fernández” o “médico radicado en Monterrey”.
Monitoreaba redes sociales en busca de campañas solidarias, colectas de fondos o cadenas de oración por pacientes graves. Una vez seleccionado el blanco, los contactaba manifestando una empatía absoluta. Prometía destrabar insumos importados, agilizar turnos de operaciones complequeas o enviar andadores y sillas de ruedas especiales.
La trampa se cerraba cuando pedía dinero con urgencia para supuestos “gastos administrativos”, “líquidos de contraste” o “fletes de envío”. Al recibir las transferencias en cuentas virtuales asignadas a terceros, bloqueaba los números y desaparecía sin dejar rastro.
Las Víctimas: Golpear en la Vulnerabilidad
Entre su extenso tendal de damnificados, dos casos recientes encendieron la indignación pública:
- El caso Tomi (Timbúes): La familia de un nene de 4 años con encefalopatía crónica no evolutiva realizaba rifas para costear un tratamiento en México. Llanes los contactó bajo el alias de “Dr. Santiago Portillo”. Les prometió donaciones de aparatos ortopédicos. Mediante engaños sucesivos, les robó cerca de $1.200.000 de los fondos de la campaña.
- El caso del tumor óseo (Ituzaingó): Exigió transferencias urgentes a una familia desesperada por realizarle una resonancia compleja a un paciente oncológico.
Su prontuario criminal abarca más de una década de transformaciones camaleónicas: en 2011 fingió ser un exfutbolista de San Martín de Tucumán y en 2018 se hizo pasar por el representante del cantante Ulises Bueno, sumando denuncias en Catamarca, Santiago del Estero, Chaco y Misiones.
Últimas Novedades: Silencio en los Tribunales y Cárcel Asegurada
La situación judicial de Pablo Emanuel Thomas Llanes es crítica y el cerco legal se está cerrando:
- Rechazo definitivo a la excarcelación: La jueza de Garantías N° 6 de Morón, María Cecilia Drago, calificó su modus operandi como un “esquema perverso” y rechazó de forma categórica el pedido de libertad solicitado por la defensa. El riesgo de fuga quedó demostrado tras sus semanas de evasión en hoteles bonaerenses.
- Estrategia del silencio: Al ser trasladado a la fiscalía para su declaración indagatoria, Llanes se negó a declarar por consejo de su abogado defensor.
- Acumulación de causas de alcance nacional: Juzgados de Santa Fe y Catamarca ya solicitaron copias de las actuaciones para unificar las denuncias previas. Se espera que el “Doctor Estafa” permanezca tras las rejas bajo prisión preventiva mientras se encamina de forma directa hacia un juicio oral por estafas reiteradas y usurpación de títulos.
