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En la madrugada de este martes, se registró la rotura de 10 silobolsas (tenían una extensión de más de 600 metros de manera lineal) con reservas de alimento para las vacas. Son de un tambo en Josefina, localidad santafesina cercana al límite con Córdoba. El tambo es de una láctea de Freyre en el departamento cordobés de San Justo. La pérdida estimada, considerando que parte de la mercadería se podría recuperar, es de unos $2,5 millones.
Desde el lugar, Jorge Masento explicó que esta mañana a las 6 el tambero lo llamó para comunicarle que los silobolsas estaban rotos. "Hasta la 1:30 habían trabajado con unas máquinas y estaba todo normal; ha sido entre esa hora y la llegada de los tamberos. Sólo hay marcas de pisadas", dijo.
El tambo cuenta con 220 vacas y en los silobolsas había reservas "para llegar hasta marzo o abril". Agregó: "Están rotos de ambos lados, cortados. "Son silos de planta entera para alimentar ganado vacuno, no eran granos".
Masento dijo a este diario que nunca había tenido ataques en su campo, pero sí los hubo en la zona. De hecho, en julio pasado después de algunas roturas el piloto de motos cordobés, Luciano Ribodino, junto a su familia decidieron pasar varias noches en su campo de Josefina para evitar intrusos.
Habían sufrido robos y resolvieron quedarse en el lugar: "Por más que no sea mucho lo que roban, las bolsas se rompen y si llueve, se pierde todo. Pasamos varias noches al lado de los silobolsas para ver que no venga nadie. Por suerte, nunca encontramos a una persona realizando el robo", indicó en su momento. La de Ribodino es la cuarta generación que se ocupa del campo.
Aunque los productores sospechan que existen motivaciones ideológicas detrás de los actos de vandalismo, faltan pruebas y piezas para armar el rompecabezas. El peor momento coincidió con un clima enrarecido entre el Gobierno y el campo por el intento de expropiar la cerealera Vicentin.