Viviendas Ecohogar

La agrupación de personal sanitario de efectores públicos y privados de Rosario se manifestó este mediodía en el sitio emblemático de la ciudad, en el día en que Nación, Provincia y Municipalidad deben tomar una decisión sobre la continuidad de la cuarentena. "Un enfermo o un muerto no puede trabajar", advirtieron
La Asamblea de Trabajadorxs por la Salud Colectiva, un grupo que nuclea al personal sanitario de efectores públicos y privados de Rosario, realizó este viernes a las 12.30 una impresionante intervención en el parque frente al Monumento a la Bandera para reclamar que se restringa el contacto social ante el fuerte avance de la pandemia de coronavirus en la ciudad, como adelantó ayer Rosario3. Pidieron encender un “Botón Rojo intermitente”.
La concentración de este viernes al mediodía se llevó a cabo “con estricto protocolo de distanciamiento” para “ayudar a la toma de conciencia”. Los médicos buscaron hacer visible su preocupación por la situación que se atraviesa ante el covid en el sur santafesino. Algo que ya habían manifestado por carta los directores de Centros de Salud al intendente Pablo Javkin y el gobernador Omar Perotti.
En diálogo con De 12 a 14 (El Tres), una de las representantes del grupo de manifestantes, la médica Valeria Bulla, expresó parada en medio de cruces de madera negra que enterraron de cara al río: “Trabajamos por el derecho a la vida y a la salud, queremos acordar conductas seguras que no nos maten”, dijo. Con el Monumento a la Bandera de fondo, agregó: “Proponemos 9 o 10 días de cierre, con aislamiento en las casas y apertura controlada con reducción”.
“La intervención es para simbolizar que si seguimos así vamos a tener que lamentar 800, mil muertes evitables”, continuó y añadió: “Cuando decimos botón rojo decimos que tiene que ser intermitente y con derechos. Entendemos que no hay contradicción entre economía y salud porque nadie puede trabajar si ha enfermado, no puede trabajar un muerto”.
A modo de anticipación, los profesionales manifestaron a través de un comunicado: “La región está promediando casi 1.500 contagios diarios hace varias semanas, en un contexto donde el Estado fue perdiendo iniciativa a la hora de regular la circulación. Según las proyecciones del Conicet, de no restringirse el contacto social, habría al menos 200 muertes más por el coronavirus de aquí a fin de mes, que podríamos evitar si se toman medidas a tiempo”, señalaron desde ese espacio.
“Hasta las propias autoridades de salud a nivel municipal y provincial han reconocido en estas horas la necesidad de tomar alguna medida de restricción. Por eso venimos pidiendo el Botón Rojo intermitente”, reclamaron desde la asamblea.
“Lo que nos pasa a nosotros como trabajadores de la salud, con agotamiento, también sumando contagios y fallecimientos, es sólo una parte. Acá se está naturalizando que Rosario se haya convertido en el epicentro de la pandemia a nivel nacional y eso es lo más grave”, agregaron y resumieron la consigna: “Cerrar para no contagiar, abrir para trabajar”.


Fuente: Rosario3