Después de cinco días de búsqueda, encontraron el cuerpo de Sergio Carrizo en el río Paraná, a la altura del kilómetro 435. A su acompañante no volvieron a verla. Las sospechas de la familia.
Un accidente extraño y una testigo difícil de encontrar son las claves que rodean la muerte de Sergio Alberto Carrizo. El empleado de la Municipalidad de Villa Gobernador Gálvez, de 47 años, fue encontrado tras cinco días de búsqueda en el kilómetro 434 del río Paraná.
De acuerdo a la reconstrucción, el miércoles pasado por la noche Carrizo fue con su auto al Paseo de la Costanera Baja de San Lorenzo, en Santa Fe. Estaba acompañado por una mujer y, por razones que aún se desconocen, el Peugeot 207 en el que iban desbarrancó y terminó en el agua, pero solo uno de ellos dos consiguió salir con vida de ese incidente.
“Ninguno de los dos sabía nadar. Eso dijo ella”, contó Natalia, una de las sobrinas de Carrizo, tras lo cual resaltó: “Pero después, cuando declaró como testigo, dijo que salió de espaldas a nado y llegó a la orilla”. La contradicción, por lo menos llamativa, fue solo la primera de otras tantas y lejos de esclarecer lo ocurrido, sumó nuevos interrogantes que todavía no tienen respuesta.


Una mujer desconocida

La mujer en cuestión fue identificada como Cintia Ramírez, pero ni la familia de Carrizo ni sus amigos y compañeros de trabajo la conocían. “Pudo haber sido una relación casual”, arriesgó la sobrina. Asimismo, señaló que recién varios días después de accidente se puso en contacto con ellos para “dejar en claro que no había hecho nada”. Luego desapareció.
“Nos genera muchas dudas, por qué nunca dio la cara”, dice Natalia sobre la única sobreviviente de la tragedia. “Solo declaró como testigo esa primera noche, pero nadie la conoce, la buscamos por redes y no aparece absolutamente nada de ella”, subrayó.


Un accidente y muchas dudas

De acuerdo al relato de la mujer ante la Justicia, cuando el auto se cayó al río, los dos salieron por la ventanilla del acompañante. También detalló que “ella lo sostenía (a Carrizo) y como pensó que lo estaba ahogando, lo soltó”. Después lo agarró una vez más y volvió a perderlo.
Por otro lado, Ramírez sostuvo que el coche “estaba en cambio y con el freno de mano puesto” cuando se precipitó al río, un dato que no coincide con la información que maneja la familia de la víctima.
“A nosotros la fiscal nos dijo que el auto estaba en contacto, con la calefacción prendida”, indicó a este medio la sobrina de Carrizo, y añadió: “Tenemos muchas dudas desde el principio, no entendemos qué pudo haber pasado para que el auto caiga tan rápido”.
A la familia tampoco le cierra que el hombre pudiera haber cometido una imprudencia en el lugar donde se produjo el accidente, lugar que conocía muy bien debido a su trabajo. “Mi tío era muy cuidadoso con su auto y muy respetuoso con el agua, conocía mucho el tema de obras en el río”, apuntó Natalia.
Además, dijo que fueron al lugar desde donde se cayó el vehículo y afirmó: “Es una altura bastante importante, había piedras, alambres y la mujer no tenía ni siquiera un corte en el pie”.
El cuerpo de Sergio Carrizo fue encontrado este lunes a la noche por un equipo de buzos de Prefectura y Bomberos Voluntarios. Salió a la superficie en el kilómetro 435 del río, frente al Club Náutico de la localidad de Fray Luis Beltrán, 25 kilómetros al norte de Rosario.