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Por Juan C. Rodríguez

Como en tantas otras situaciones en los que la ciudad parece haber retrocedido en el tiempo, así como ocurrió a fines del 2012, cuando un grupo entusiasta y combativo comenzó a hacer sentir tu voz de protesta pero también de sugerencia, este inicio del 2016 nos sorprende con el renacer de una temática.

 

 

 

 

 

 

 

Si bien la misma no había desaparecido totalmente, al menos se encontraba un tanto apagada, quizás por promesas que no se cumplen, por la fatiga propia de los integrantes de ese grupo, o por la misma desidia de los vecinos que –justo es admitirlo- se quejan únicamente cuando el problema ya está instalado en su mismísima casa. Hablo del grupo Chau Basural, y hablo también de la inoperancia demostrada hasta ahora por el Ejecutivo Municipal para resolver una cuestión que lejos de comenzar a solucionarse, parece cada vez más propensa a agravarse.
Los problemas comenzaron a evidenciarse más en los primeros días de enero, cuando inopinadamente apareció un mini basural ubicado en Comandante Espora y Chaco.


En este lugar, incomprensiblemente varios vecinos arrojan diariamente una importante cantidad de basura de todo tipo. En estos momentos este basural clandestino ocupa 150 metros, hay animales y un olor insoportable, pero lo más preocupante es que a menos de 100 metros de ese lugar hay viviendas. Allí a pocas cuadras del nuevo edificio del Hospital Gutiérrez y a metros de toda una nueva urbanización, ese basural ha crecido, tanto en extensión como en la densidad de sus residuos. Nuevamente el aire de campo es reemplazado por la putrefacción de cadáveres de animales y basura domiciliaria quemada. Paralelamente comenzó a intensificarse la presencia de basura acumulada sobre los caminos rurales que rodean la ciudad, y también en los baldíos de las zonas urbanas.
Como una adaptación de “Crónica de una muerta anunciada”, genial obra de García Márquez, parece que todo se estaba anunciando cuando los integrantes del mencionado grupo acudieron a los concejales de la oposición para poder acceder al basural a cielo abierto (ya que en otras ocasiones se lo habían impedido), por lo que a raíz de las reiteradas denuncias de vecinos sobre las quemas en el vertedero a cielo abierto, la organización ecologista decidió recorrer el lugar con dichos ediles, y al subir las todos a las redes sociales advirtieron sobre el mal estado de las maquinarias utilizadas, concluyendo que “el panorama no es alentador”. Desde Chau Basural resumieron que “visitamos el predio para solicitar información sobre el estado del mismo, el estado de la maquinaria que permite su mantenimiento y observar en qué sectores y porqué motivos se estaban produciendo las quemas”. Además relatan que hablaron con “el personal a cargo y con parte de los recolectores informales que desarrollan su tarea diaria en dicho predio”. Así indicaron que fueron informados de que “la quema es consecuencia directa de la falta de maquinaria para el manejo de la basura, sólo se está utilizando una pala Caterpillar, ya que la topadora está parada por la falta de un repuesto (de un valor aproximado a los $20.000.- según dichos del personal a cargo) y el resto de la maquinaria se encuentra en estado de abandono total”. Finalizaron señalando “Esta situación se soluciona con sólo tomar la decisión política de hacerlo”.

 


Cuando todo se politiza…


Obviamente la situación entró en el camino inevitable de la politización, con declaraciones como las del secretario de Ambiente, Espacios y Servicios Públicos municipal, Patricio Marenghini, quien lamentó que los concejales de la oposición pidan una reunión por los medios, al mismo tiempo que les reclamaba la necesidad de trabajar en conjunto. Los ediles habían achacado al Municipio la demora en el arreglo de la topadora Caterpillar que según indicaron “solo costaría 20 mil pesos”. Dicha máquina es la utilizada para compactar los residuos y evitar que se formen montañas que favorecen las repetidas quemas. Salió rápidamente a cruzarlo Fabián Vernetti, quien enfatizó “Me extraña que no diga que bajo su mandato, hace un mes que la única máquina que tenemos para trabajar correctamente la basura está fuera de servicio y no se enteraba nadie si no íbamos personalmente al vertedero”.
Como para darle más emoción a la saga, el intendente designó a Martín Bonadeo como director municipal de Medio Ambiente, quien en sus primeras declaraciones sostuvo que operará bajo la “mega-cartera” de Ambiente, Servicios y Espacios Públicos que dirige Patricio Marenghini. Sin ser taxativo, Bonadeo sostuvo que “lo principal sería tratar de cerrar el basural a cielo abierto y poner la planta de tratamiento de residuos como alternativa. Tenemos que trabajar junto a los concejales de los distintos bloques y vecinos”, reconociendo que “hay mucha gente e instituciones con iniciativas ambientales y ese conjunto de cosas deberíamos hilvanarlos en un proyecto general, esperando contar con el acompañamiento de la población para poder hacerlo“. El caso es que la cuestión se desmadró cuando aparecieron nuevamente las quemas. Bonadeo sostuvo que “Hace dos años y medio más o menos que no había incendios, había una política muy trabajada para evitarlo. Pero el 15 de enero se nos escapó por el calor. En realidad no sabemos muy bien que pasó”, dijo, añadiendo que “no es tan fácil apagarlo, cuando se prende el fuego”, tratando de explicar lo sucedido. También anunció que: “La idea es que primero toda la materia orgánica vaya a la planta de tratamiento y esperamos meter algún barrio en la separación de residuos. También dependemos de la población, si la gente no separa se va a hacer muy difícil. Necesitamos de su solidaridad y de la conciencia de la gente y de la industria”. Si bien el intendente dice que el medio ambiente es una política de Estado, no son pocas las críticas que recibe, sobre todo si te tiene en cuenta que si un obstáculo para realizar los trabajos de compactación de la basura (que sería una solución momentánea a la quema), consiste en la compra de un repuesto, que cuesta veinte mil pesos, es una cifra que no significa nada para un Municipio que maneja 760 millones de pesos anuales.


Las quemas, los proyectos…


El lunes 25 Andrés Barbiani, integrante de la agrupación ecologista Chau Basural, abordó una avioneta para filmar la magnitud de la quemas en el vertedero a cielo abierto desde el aire, ya que en los últimos días el humo producto de los incendios del basural volvieron a invadir la zona urbana de la ciudad. Después, desde Chau Basural difundieron en las redes sociales las inquietantes imágenes y destacaron: “se observa que el basural a cielo abierto se encuentra comprometido casi en su totalidad, no solo en la costa, y además no se ven maquinarías trabajando para hacer frente a esta quema. Por el contrario, en las fotos se pueden observar las topadoras paradas; una por falta de un repuesto de un valor aproximadamente a los $20.000 pesos, y la otra por falta de mantenimiento general, según los dichos del personal a cargo, que también nos comentó que lo único que puede frenar la quema es la lluvia”. Luego agregaron “Como es sabido, los basurales a cielo abierto tienden a combustionar por los gases y materiales inestables que contiene, es por eso que no le damos mayor importancia a la causa (si fue auto-combustión o fue intencional), lo que si nos preocupa como vecinos es que desde el municipio no se tomen las medidas necesarias para prevenir estos hechos, y otra vez, nos encontremos sin las herramientas necesarias para contener estos incendios”.
Los concejales del PRO, Viviana Downes y Francisco Paris, se sumaron al debate por la situación del basural y destacaron que ha llegado el momento de analizar las variantes e implementar la tercerización para el tratamiento y disposición final de los residuos, y propusieron realizar un concurso público al respecto. También opinaron que: “Si bien se constató –a priori- que el foco de incendio no fue una decisión deliberada por parte del municipio, sino estaríamos en presencia de focos que se producen accidentalmente o intencionalmente por terceros”. Después afirmaron: “Cabe destacar que esta es una problemática que arrastra muchos años de manejo indebido y de falta de decisión política de poner realmente en agenda el saneamiento del basural y la activación de la nueva planta de tratamiento, lo cual esperamos que esta gestión así lo considere”. Desde el municipio, en tanto, después de reunirse con los concejales, Marenghini y Bonadeo se comprometieron a gestionar recursos ante la Nación y la Provincia, para la realización de obras tanto en el basural a cielo abierto como en la planta de tratamiento. También anunciaron la posibilidad de crear una cooperativa de servicios para que funcione en la nueva planta y la generación de cooperativas de trabajo. El tema está sobre la mesa. En lo personal creo que para para el tratamiento de residuos en la planta se tiene que formar una Cooperativa que incluya a todos los trabajadores informales para que tengan condiciones de trabajo y sueldos dignos, ya que nadie mejor que ellos para realizar el trabajo, teniendo en cuenta sus años de experiencia. Una reflexión que se me ocurre es que más allá de las seguras buenas intenciones del flamante Director de Medio Ambiente, que además no cobrará por su tarea, quizás lo que debería haber hecho Freyre (aunque aún está a tiempo) es sumar a esa mega secretaria (como la definió Marenghini) a uno o dos de los integrantes de Chau Basural, que ya han demostrado su conocimiento en el tema. Pienso que este tema supera las barreras que puedan existir, que a veces no son políticas ni ideológicas, sino que son de no poder trabajar en conjunto con el que piensa distinto (como ya se ha visto en otras áreas). Claramente, erradicar el basural es una promesa política de todos los sectores políticos desde hace años. Evidentemente esa es una solución, pero a largo plazo. El gran tema es solucionar YA esta cuestión. Las quemas son ahora, y el humo tóxico está ahora. Hay muchas familias que no pueden esperar más. Su salud está en peligro.