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Se realizó en Tecnópolis la ceremonia de entrega de premios del Concurso Nacional de Innovaciones – INNOVAR 2017, que reconoce los proyectos más innovadores en Ciencia y Tecnología.
La entrega estuvo encabezada por el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, y el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi. Se premiaron 37 proyectos, más la distinción INNOVAR, que fue compartida por dos proyectos, uno en salud (Perfusión ex vivo normotérmica del corazón), y otro, en energía y desarrollo sustentable (Superficie biomimética aplicada a la maquinaria agrícola).
En su 13° edición, el concurso INNOVAR, galardonó productos y procesos que se destacan por su alto grado de novedad, desarrollo, impacto social y viabilidad comercial.
En la categoría Alimentos, uno de los tres proyectos premiados fue “Plasma no térmico: tecnología innovadora para el control de patógenos en semillas”, donde participan los docentes investigadores de nuestra Facultad Regional Leandro Prevosto y Héctor Kelly, conjuntamente con Karina Balestrasse, Carla Zilli, Celeste de Amo Hospital y Cecilia Pérez Pizá, pertenecientes a otras universidades.
Durante la apertura, Lombardi expresó que “el cerebro puede mejorar la calidad de vida de las personas. Es el motor más potente”. Por su parte, Barañao destacó a INNOVAR como uno de los hitos de la gestión y “la capacidad que tiene año a año de renovar la esperanza de un país mejor. El concurso muestra la creatividad de los argentinos. Muchos casos apuntan a solucionar problemas con una idea creativa”.

EL PROYECTO GANADOR
La Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) desarrolló una tecnología innovadora en conjunto con la Facultad Regional Venado Tuerto de la Universidad Tecnológica Nacional (FRVT–UTN), que a partir de un método físico permite mejorar el poder germinativo y el vigor de semillas de soja y otros cultivos, y controlar hongos patógenos de semilla de gran impacto sobre la producción, como Fusarium. Los investigadores destacaron que esta herramienta es amigable con el medio ambiente y adelantaron que podrían comenzar a implementarse en la actividad frutícola.