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El embajador ruso en Ankara, Andrei Karlov, fue asesinado este lunes durante una muestra de arte en la capital turca, según reportaron los medios locales.
El ataque se produjo en el Centro de Arte Contemporáneo de Ankara.
El diplomático recibió un disparo cuando estaba pronunciando el discurso de apertura de la exposición "Rusia en los ojos de los turcos".
Otras tres personas fueron heridas en la escena, entre aproximadamente 100 invitados. Medios locales informaron que el atacante fue neutralizado. Además, habría gritado proclamas sobre las masacres en Alepo.
El ataque se produjo días después de las protestas en Turquía contra el papel de Rusia en Siria, como principal aliado del régimen de Bashar al Assad.
El agresor, vestido de traje y corbata, gritó "Allahu Akbar" y realizó al menos ocho disparos, según un fotógrafo de AP en la audiencia.
Un reportero del medio Hurriyet relató que los asistentes corrieron luego de que el atacante disparara al aire. Posteriormente, el agresor apuntó contra Karlov y abrió fuego.
Turquía, uno de los países más críticos del régimen de Damasco, es, junto a Rusia, uno de los negociadores del alto el fuego que ha permitido la evacuación de civiles y rebeldes de Alepo Este.
Miles de personas llegadas de toda Turquía se manifestaron el último sábado cerca de la frontera siria contra el asedio de la parte este de la ciudad siria de Alepo, privada de la entrega de ayuda humanitaria.

Quién era y qué gritó Mevlüt Mert Altıntaş, el atacante ultimado del embajador ruso Andrei Karlov
Mevlüt mert Altıntaş, el asesino de Andrei Karlov, embajador ruso en Turquía, gritó consignas referidas a la guerra civil en Siria luego de disparar contra el diplomático del Kremlin. El atentado terrorista ocurrió durante una exposición fotográfica en Ankara, la capital turca, donde otras tres personas resultaron heridas.
"¡Allahu Akbar! ('Alá es grande')", fueron las primeras palabras que gritó el terrorista. Luego, pronunció los aparentes motivos de su ataque: "¡No olviden Siria! ¡No olviden Alepo! ¡Mientras que no estén seguros, usted no estará seguro! ¡Los responsables de las atrocidades tienen que pagar el precio aquí!", gritó el hombre, identificado como miembro de las fuerzas de seguridad turcas y que se infiltró en el acto.
El atacante, que había sido asignado a la custodia del embajador ruso, fue ultimado por fuerzas de seguridad minutos después de los disparos que dieron muerte a Karlov.
El último año, Rusia se involucró de lleno en la guerra civil siria. Allí, ayudó al régimen de Bashar al Assad a combatir a los rebeldes de su país, donde se ejecutó una verdadera matanza. Alepo es uno de los símbolos del conflicto.